El mantenimiento preventivo es la diferencia entre un electrodoméstico Whirlpool que dura una década y uno que empieza a fallar a los pocos años.
Limpia el serpentín trasero cada 6 meses, revisa el sello de las puertas y verifica la nivelación del equipo para un cierre correcto.
Limpia el dispensador de detergente cada mes, haz un ciclo de autolimpieza cada 30-40 lavados y limpia el filtro de pelusa después de cada secado.
Limpia los filtros cada mes en temporada de uso frecuente y revisa que la unidad exterior esté libre de hojas y polvo.
Limpia la pantalla solo con paño seco, evita imágenes estáticas prolongadas y actualiza el software WebOS periódicamente.